REPOBLACIÓN DE CEJAS

Aunque es más frecuente realizar un microinjerto capilar en el cuero cabelludo, sus buenos resultados han extendido su uso a otras zonas como las cejas, que pueden repoblarse cuando se ha perdido su pelo debido a depilaciones constantes y repetidas, por la la edad o por otras causas como cicatrices, enfermedades autoinmunes, tratamientos quirúrgicos o médicos (radioterapia, quimioterapia), etc.

La repoblación o el relleno de las cejas es una de las cirugías más solicitadas. La ceja es uno de los elementos esenciales de nuestro rostro, tanto en hombres como en mujeres, porque son quienes aportan gran parte de la expresión y carácter del mismo, enmarcando la mirada y rejuveneciendo el rostro. 

 

                                                           

 

¿Cómo se realiza el tratamiento?
El pelo donante se obtiene mediante la técnica de extracción de unidades foliculares (FUE), de la parte más baja de la nuca donde el pelo tiene características de grosor similar al de las cejas. En esta intervención es fundamental respetar rigurosamente la dirección de crecimiento del pelo. Solo así, con meticulosidad, es posible garantizar un resultado natural.
Es un procedimiento seguro, eficaz y mínimamente invasivo que se lleva a cabo con anestesia local y que es capaz de restaurar las cejas en un único procedimiento, sin dejar ninguna cicatríz. Se trata de una alternativa definitiva para personas que ya no quieren seguir tatuándose las cejas (micropigmentación), ya que llevarán su propio pelo y durará toda la vida.
El número aproximado de unidades que se trasplantan en cada ceja, oscila entre 200 y 500.
Postoperatorio
Tras la intervención, el paciente puede irse a casa e inmediatamente puede incorporarse a sus tareas habituales, cubriendo la zona tratada con gafas de sol. Puede producirse una ligera inflamación en la zona intervenida y algún hematoma, así como unas pequeñas costritas que durarán 5 o 7 días.

Se trata de una zona pequeña y de la cirugía más delicada en la que damos prioridad al diseño, previo estudio del rostro del paciente, para no cambiar la expresión de su mirada. El tratamiento es definitivo
Su ritmo de crecimiento será más rápido que el de una ceja normal por lo que es habitual tener que recortarlo ocasionalmente, ya que el pelo trasplantado conservará el código genético de crecimiento de la zona de extracción (donante). Una vez que los injertos se adapten al sitio receptor crecerán según el ángulo de implantación y según la información original de la zona receptora, disminuyendo su crecimiento y acercándose al ritmo de crecimiento del pelo nativo original. Este proceso que dura aproximadamente 2 años, se denomina 'dominio de receptor'.