¿Qué es?
Los bioestimuladores de colágeno son tratamientos de medicina estética regenerativa diseñados para activar la producción natural de colágeno y elastina en la piel.
Con el paso del tiempo, la piel pierde firmeza, densidad y capacidad de sostén, apareciendo flacidez, arrugas y pérdida de calidad cutánea. Los inductores de colágeno actúan reactivando los fibroblastos, las células responsable de producir nuevo colágeno, mejorando progresivamente la estructura y la calidad de la piel desde el interior.
Para ello se utilizan sustancias biocompatibles y reabsorbibles como el ácido poliláctico capaces de producir un efecto tensor y regenerativo de forma gradual y natural, actuando como regeneradores contra el envejecimiento prematuro.
A diferencia de los tratamientos enfocados únicamente en aportar volumen, los bioestimuladores buscan recuperar firmeza, elasticidad y definición facial manteniendo la naturalidad y la expresividad del rostro. En Airklinic trabajamos protocolos personalizados orientados a la prevención del envejecimiento, y a la recuperación de la firmeza, densidad y calidad cutánea mediante tratamientos de estimulación de colágeno adaptados a cada paciente.
En qué consiste
Los tratamientos de medicina estética regenerativa buscan mejorar la calidad de la piel activando sus propios mecanismos de reparación y renovación celular.
Dentro de la bioestimulación cutánea existen diferentes técnicas capaces de mejorar progresivamente la firmeza, densidad y elasticidad de la piel. Entre ellas se encuentran tratamientos autólogos como el plasma rico en plaquetas (PRP) o el plasma rico en fibrina (PRF), ricos en factores de crecimiento, así como inductores de colágeno como el ácido poliláctico.
La medicina estética regenerativa actual no se basa únicamente en corregir signos visibles de envejecimiento, sino en mantener la funcionalidad y calidad biológica de la piel a largo plazo. Por ello los protocolos de bioestimulación suelen plantearse de forma progresiva y personalizada según la edad biológica cutánea, el grado de fotoenvejecimiento y la pérdida de densidad dérmica de cada paciente.
Estos protocolos pueden integrarse dentro de estrategias de regeneración cutánea combinadas con tecnologías como radiofrecuencia fraccionada, BBL, microneedling o láser CO2 para mejorar la flacidez y potenciar la calidad, densidad y funcionalidad de la piel.
Antes y después
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se empiezan a notar los resultados del tratamiento?
Los resultados aparecen de forma progresiva durante las semanas posteriores al tratamiento, a medida que la piel genera nuevo colágeno. Normalmente a partir de las 8 semanas, aunque la mejoría continúa durante los siguientes meses.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Depende del grado de flacidez, la calidad de la piel y el bioestimulador utilizado. Habitualmente se realizan entre 1 y 3 sesiones.
¿Los bioestimuladores aportan volumen?
El objetivo principal no es aumentar volumen, sino mejorar firmeza, densidad y calidad de piel mediante la estimulación natural de colágeno.
¿Cuál es la diferencia entre ácido hialurónico y bioestimuladores?
El ácido hialurónico aporta hidratación o volumen inmediato. Los bioestimuladores actúan estimulando la producción natural de colágeno para conseguir una mejoría de forma progresiva, no inmediata.
¿Qué zonas pueden tratarse?
Rostro, cuello, mandíbula, escote y manos. También pueden utilizarse en tratamientos corporales de flacidez.