¿Qué es?

Las estrías son lesiones lineales de la piel que se producen por distensión de la misma y que pueden formarse rápidamente, sobre todo tras cambios bruscos hormonales que impliquen aumento/descenso de peso. También es frecuente que aparezcan en embarazo, como resultado de un rápido crecimiento durante la pubertad o en un intenso aumento de masa muscular como resultado de un entrenamiento intensivo.

Las estrías rojas o violáceas son las más recientes, se parecen a una cicatríz y su color se debe a la existencia de mayor vascularización. De hecho, cuanto más intensa es su tonalidad mejor responden al tratamiento. Con el tiempo evolucionan hacia estrías blancas, más maduras y tróficas, que requieren tratamientos dirigidos principalmente a remodelar el colágeno y a mejorar la textura y profundidad de las mismas en la piel.

Aunque las estrías no pueden borrarse por completo en todos los casos, actualmente podemos conseguir una mejoría importante de su color, anchura, profundidad y textura mediante tratamientos médicos adaptados al tipo de estría. 

En qué consiste

El tratamiento debe personalizarse según el tipo de estría, su antigüedad, profundidad, color y la zona corporal. No todas las estrías necesitan el mismo procedimiento.

En las estrías blancas o antiguas, uno de los tratamientos que utilizamos es el láser CO2 fraccionado, que crea microzonas controladas de renovación en la piel para estimular la formación y remodelación de colágeno y mejorar progresivamente la textura y profundidad de la estría.

La combinación o secuencia de CO2 fraccionado y 1540 nm permite trabajar distintos niveles de la dermis y adaptar el tratamiento a la profundidad de la estría. 

Tambien podemos utilizar radiofrecuencia fraccionada o ablativa y, cuando está indicado, combinación con estimuladores de colágeno para trabajar diferentes planos de la piel y potenciar la regeneración del tejido. 

Las estrias más recientes y rojizas requieren un abordaje diferente, ya que conservan un componente vascular más activo. En esto casos puede utilizarse láser vascular para reducir el enrojecimiento y mejorar progresivamente su aspecto, antes o en combinación con otros tratamientos de remodelación dérmica.

Por eso realizamos una valoración médica previa y diseñamos el protocolo en función de estas características.

Antes y después

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Preguntas frecuentes

No siempre es posible hacer desaparecer completamente una estría, especialmente cuando es blanca y madura. El objetivo del tratamiento es mejorar de forma visible su color, anchura, profundidad y textura para que resulte mucho menos evidente. 

Depende del tipo de estría. En las estrías rojas puede utilizarse láser vascular para tratar y reducir su color violáceo. En las estrías blancas o más antiguas se utilizan principalmente tecnologías de remodelación dérmica como el láser de CO2 fraccionado y, en determinados casos, el láser fraccionado no ablativo de 1540 nm.

La elección depende de la antigüedad, profundidad, color y características de la piel. 

Puede producir sensación de calor, escozor o de pequeños pinchazos durante el procedimiento. La intensidad depende de la tecnología y de la zona tratada.

En los tratamientos con láseres fraccionados suele utilizarse anestesia tópica previa para mejorar el confort.

Si. Las estrias son más maduras y atróficas, por lo que el tratamiento se orienta a estimular colágeno y elastina y a remodelar la dermis. Normalmente requieren varias sesiones y los resultados son progresivos. 

No existe un número único. Depende del tipo de estría, su antigüedad, profundidad, zona y tecnología utilizada. Habitualmente se necesita un ciclo de varias sesiones y posteriormente se valora la respuesta para decidir si es necesario continuar o combinar tratamientos. En estudios con láser fraccionado de 1540 nm se han utilizado protocolos de entre 2 y 6 sesiones, según el tipo de estría. 

Los cambios son progresivos. Puede apreciarse una reducción del contraste de color, una piel más uniforme y una mejoría de la anchura, profundidad y textura. El resultado depende de la antigüedad de la estría y suele continuar evolucionando durante las semanas posteriores por la remodelación del colágeno. 

Dura aproximadamente entre 20–30 minutos e, inmediatamente después, puedes retomar tu rutina diaria prestando especial atención a la protección solar.  

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