Rejuvenecimiento facial combinado

Rejuvenecimiento facial combinado2019-01-08T18:10:09+00:00
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Toxina botulínica

Una parte fundamental de la medicina estética se basa en revertir los cambios producidos por el paso de los años mediante técnicas de rejuvenecimiento facial, paliar en la medida de los posible dichos cambios y trabajar para prevenirlos.

Para ello contamos con el tratamiento de toxina botulínica tipo A: uno de los tratamientos más estudiado y seguro en medicina estética. Consiste en la infiltración de pequeñas cantidades de un fármaco específico en los músculos de las regiones a tratar.

La infiltración se realiza con una jeringa y una aguja muy finas, que la hace prácticamente indolora. El tratamiento se realiza en una única sesión y el paciente se reincorpora inmediatamente a sus actividades habituales. Su efecto aparece alrededor del 3er/4º día, y es completo a los 7-10 días. No se trata de un tratamiento definitivo y habitualmente las infiltraciones deben practicarse dos veces al año pero se observa, sin embargo, que con las sucesivas infiltraciones el periodo efectivo es mayor. Con él tratamos las arrugas de expresión en frente, entrecejo y perioculares (patas de gallo) ofreciendo como resultado un aspecto fresco.

Rejuvenecimiento de la mirada (ojeras)

Aunque la indicación del tratamiento es personalizada, la combinación más utilizada para el tratamiento global de la zona periocular es un ácido hialurónico junto con meso/carboxiterapia y toxina botulínica, que aportan una mirada de aspecto joven y relajado.

Hace años el rejuvenecimiento del área periorbitaria se traducía en la necesidad de un tratamiento quirúrgico.

Hoy en día solo es así en casos avanzados de fotoenvejecimiento. Para el resto de pacientes los procedimientos quirúrgicos son un tratamiento de segunda línea desde la aparición de técnicas mínimamente invasivas como la toxina botulínica, las inyecciones de materiales de relleno como el ácido hialurónico, peelings químicos, láseres no ablativos, carboxiterapia, etc.

Para corregir el hundimiento de esta zona, es necesario utilizar un ácido hialurónico específico cuya función será ayudar a reestructurar y devolver el plano adecuado al surco de la ojera. Este tratamiento se aplica mediante una microcánula de alta precisión que minimiza la aparición de hematomas ya que se trata de un área con una anatomía compleja y delicada.

Volumen labial

Los labios son una parte muy especial de nuestro rostro, nos sirven para comunicarnos con los demás y expresar nuestras emociones. Tienen una piel muy fina que requiere cuidados específicos. A medida que pasan los años, los labios van perdiendo volumen y elasticidad por la disminución de sustancias naturales como el colágeno y el ácido hialurónico.

Por lo que respecta a la piel del área perilabial también refleja envejecimiento con aparición de arrugas verticales (conocidas como ‘código de barras’), que surgen por la gesticulación continua de la boca, al hablar, comer, reír y fumar. También a cierta edad, en el tercio inferior del rostro la estructura que forma la mejilla y la línea mandibular descienden haciendo que el mentón se retraiga ofreciendo un aspecto descolgado a las comisuras labiales. Si en estos casos rejuvenecemos los labios pero no tratamos estas otras alteraciones, el resultado no será ni armónico, ni natural.

Es por ello que para remodelar e hidratar esta zona debe realizarse un diagnostico personalizado, ya que la morfología del mentón y resto de anatomía facial (incluida la arcada dentaria) es característica de cada paciente.

Este tratamiento debe realizarse con productos de alta calidad que se integren a la perfección con la mucosa labial para producir una mínima inflamación, y que además ofrezcan un resultado natural sin romper la armonía entre el tamaño de los mismos y la cara.

Voluminización facial: bioplastia

El paso del tiempo a veces conlleva la pérdida de volumen, especialmente en pómulos y óvalo facial, que cambia las proporciones de la cara y provoca flacidez.

Se trata de una novedosa técnica de rejuvenecimiento facial para la restauración de volúmenes que se realiza con implantes en planos profundos de bio-materiales, es decir, con sustancias compatibles con nuestro organismo que no provocan toxicidad, alergias ni rechazo, de ahí el nombre. Nos permite “esculpir” el rostro, mejorar la flacidez y conseguir un aspecto muy mejorado y rejuvenecido.

En airklinic utilizamos principalmente ácido hialurónico de diferentes tipos para devolver al rostro el volumen perdido con la edad. El juego de volúmenes permite aportar equilibrio y armonía, corregir la flacidez y retrasar el proceso de envejecimiento.

En la primera sesión de Bioplastia se comienza la restauración de volúmenes en las zonas donde se necesite como en pómulos, arco mandibular, surcos nasogenianos, comisuras, etc. Transcurridos unos 15 días se procede a la revisión y se acaban de definir los volúmenes con el fin de conseguir un rejuvenecimiento natural, equilibrado y favorecedor.

Bioestimuladores del colágeno

Indicado para recuperación de volúmenes faciales y relleno de grandes surcos con una gran mejoría en la calidad de la piel. En el caso de la policaprolactona, este implante es especialmente apropiado en personas jóvenes como primer tratamiento antiagin.

En la actualidad es posible contribuir a estimular la producción de colágeno por la propia piel devolviendo la tensión cutánea y, a su vez, redefiniendo el óvalo facial.

Para lograr este efecto es posible inyectar sustancias (como el ácido poli-L-láctico, la policaprolactona/Ellansé®, ó la hidroxiapatita cálcica/Radiesse®) que producen una activación de los fibroblastos locales y estos a su vez, producen una generación de colágeno nuevo. Este tratamiento produce cierta voluminización – efecto relleno, a la vez que un ‘efecto lifting’ que permite tensar y redensificar la piel mejorando su calidad.

El efecto se consigue tras varias inyecciones, manteniéndose, según el producto inyectado y las condiciones del paciente, entre uno y dos años. Pasado este periodo, la piel vuelve a su estado habitual sin producirse, por tanto, efectos negativos ni un incremento de la flacidez en la zona.

Hilos tensores faciales

En este tratamiento, los hilos se introducen mediante unas agujas muy finas aplicando previamente un poco de anestesia local tópica. Posteriormente se extrae la aguja guía y sólo queda la sutura en la dermis. El procedimiento es rápido y permite reincorporarse rápidamente a la vida normal.

Los hilos tensores o suturas de última generación, permiten estimular el colágeno perdido de la piel sin aportar volumen. De esta manera logramos combatir el descolgamiento o la flaccidez facial en aquellas pacientes que no deseen o no necesiten voluminizar.

Se puede trabajar con diferentes tipos de hilos, dependiendo del material del que están compuestos y de la tensión que queramos conseguir: PDO (polidioxanona), policaprolactona ó PLL (ácido poliláctico). Dentro de cada composición, también existen diferentes tipos según el resultado que necesitemos obtener: monofilamento (se realizan mallas de sujeción siguiendo un diseño preestablecido tras analizar la anatomía facial de cada paciente), doble screw, espiculados, con conos, etc…

Las suturas espiculadas o con conos, presentan alrededor de toda su longitud una serie de excrecencias ‘dentadas’ que funcionan a modo de pequeños anclajes en la dermis; con ello consiguen elevar y dar más definición a los rasgos produciendo un efecto de ‘lifting natural’ inmediato.

Las suturas de policaprolactona y de acido poliláctico, materiales completamente reabsorbibles, son las que tienen mayor durabilidad (ronda los 24 meses) y presentan una gran capacidad estimuladora de formación de colágeno natural además de ser usadas desde hace muchos años en el campo de la medicina estética.

A partir de las 8 semanas aproximadamente se empiezan a notar los primeros signos de producción de colágeno, aunque el efecto máximo es evidente a partir de los 3-4 meses.