LO ÚLTIMO EN REJUVENECIMIENTO FACIAL, BIOESTIMULADORES DEL COLÁGENO: SCULPTRA®

Hoy voy a hablaros de un tratamiento voluminizador facial llamado Sculptra®: es un estimulador del colágeno de larga duración, ideal para personas que han experimentado pérdida significativa de volumen en la cara como un efecto secundario del envejecimiento y la pérdida de peso. 
El ingrediente principal de este material inyectable es el ácido poli-L-láctico, una sustancia biodegradable y biocompatible, que se ha utilizado con éxito como material de sutura quirúrgica durante más de 25 años. Comercialmente, está disponible como un material en polvo seco (liofilizado) de partículas microscópicas que se reconstituye en una suspensión líquida en la consulta médica, al menos un día antes de su administración.

Sculptra® es diferente de los otros rellenos dérmicos como el ácido hialurónico porque en lugar de rellenar inmediatamente las arrugas y los pliegues con una material reabsorbible externo al organismo, esta sustancia estimula la piel para producir su propio colágeno y lograr el efecto de relleno. En consecuencia, lo podríamos definir mejor como un potenciador de volumen que como un relleno. Este producto recibió la aprobación de la FDA (American Food and Drugs) para su uso cosmético, está disponible en Europa desde hace casi dos décadas, y ha sido probado en más de 200.000 pacientes en más de 30 países. De hecho, Sculptra®, fue el primer producto aprobado por la FDA para la restauración y/o corrección de los signos de pérdida de grasa facial o lipoatrofia en personas con virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Este tratamiento con ácido poli-L-láctico amplía el abanico de posibilidades que los médicos estéticos podemos ofrecer a los pacientes que buscan resultados naturales y duraderos



A medida que se envejece coexiste una combinación de pérdida de tejido de soporte (dermis y tejido adiposo), pérdida de sustancia ósea, pérdida de músculo (atrofia) y colágeno que se traduce en una disminución del volumen visible, flacidez, arrugas y en ocasiones pérdida profunda del equilibrio facial. Aunque no podemos restaurar la pérdida inevitable de músculos y huesos, los efectos pueden revertirse de forma visual inyectando estratégicamente la cara con rellenos dérmicos o, de forma alternativa, con Sculptra® que estimula las células de la piel para producir nuevo colágeno. El colágeno es la proteína más común y conocida que se encuentra en las capas inferiores de la piel (dermis). 
A nivel microscópico, tras este tratamientola regeneración de fibras de colágeno comienza a formarse alrededor de las partículas de ácido poli-L-láctico siendo el resultado final la reposición visible del volumen facial, proceso que es gradual y que tarda varios meses para completarse.



Sculptra® se utiliza cada vez más en lugar de inyecciones e injertos de grasa para tratar grandes áreas deprimidas de la cara y conseguir un efecto general de «lifting». El envejecimiento de la cara a menudo muestra ciertos patrones comunes, siendo el punto más importante la pérdida de volumen en las mejillas, zona temporal (sienes), mandíbula y pómulos. Esta pérdida de volumen no sólo cambia la forma de la cara de una forma más ovalada a otra más rectangular, sino que también adelgaza la piel de la mejilla, acentúa los pliegues de la misma alrededor de la boca y puede producir una distorsión del óvalo facial. Este tratamiento es el mejor potenciado de volumen inyectable especialmente adecuado para recuperar el contorno facial mediante el aumento de estas áreas de importancia crítica. Además, también se puede utilizar para corregir o suavizar otros pliegues cutáneos entre la naríz y la boca (pliegue nasolabial) o las líneas que enmarcan la boca (líneas de marioneta).



El procedimiento con Sculptra® consiste en inyectar pequeñas cantidades de Ácido poli-L-láctico bajo la piel previamente limpia y tras la aplicación de una crema anestésica. Al igual que con otros tratamientos inyectables, las inyecciones de Sculptra® tardan entre 20 minutos y media hora. Se le aconsejará que haga masajes periódicamente en el área durante los primeros días siguientes al tratamiento y puede reanudar las actividades normales inmediatamente después del mismo, aunque no se recomienda una actividad vigorosa durante 24 horas.

El mismo día del tratamiento y el día posterior se observa una mejoría importante, que disminuye en los siguientes días. Esta mejoría es en realidad debido al líquido de inyección, lo que le proporciona al paciente y al médico una idea de cuál será el resultado final. Durante las próximas semanas la piel producirá nuevo colágeno que gradualmente y sutílmente restaurará la estructura subyacente. Dada la naturaleza retrasada de los efectos, los resultados pueden no ser notorios hasta cuatro semanas después de un tratamiento, momento en el cual puede repetirse otro nuevo tratamiento. Cuando se realizan tres o cuatro sesiones de Sculptra® a intervalos de una vez al mes, el efecto es máximo.

Para la mayoría de los pacientes que se consideran buenos candidatos para este tratamiento, no se intenta alcanzar la restauración total del volumen en una sola sesión por una razón simple: inyectar demasiada sustancia al mismo tiempo en un área aumentaría la probabilidad de formación de protuberancias. En consecuencia, la mayoría de los pacientes requieren 2-4 sesiones de tratamiento, en intervalos mensuales, dependiendo de las características faciales únicas de cada paciente y las expectativas particulares. Destacar que la naturaleza de la corrección de volumen con Sculptra® tiene la ventaja de darle a la cara un aspecto más natural, minimizando al mismo tiempo las posibilidades de sobrecorrección. Los resultados duran al menos 18-24 meses, mucho más tiempo que el obtenido con rellenos dérmicos de ácido hialurónico.




Contraindicaciones y efectos secundarios:
No son necesarias pruebas de alergia antes de este tratamiento. Este no debe ser inyectado mientras tenga una infección de piel activa o inflamación en el área de tratamiento.

Los efectos secundarios de Sculptra® pueden incluir molestias en el lugar de inyección, enrojecimiento, pequeños hematomas, picor o edema. Otros efectos secundarios pueden incluir la formación ocasional de pequeñas protuberancias bajo la piel, algunas con inicio tardío. Generalmente éstas no son visibles y sólo pueden ser notadas al presionar el área tratada, resolviéndose de forma lenta con el tiempo sin necesidad de tratamiento adicional. Esto se puede prevenir permitiendo un período de espera de al menos 3 semanas entre inyecciones consecutivas y siguiendo las instrucciones del médico estético tras el tratamiento.

A diferencia de otras sustancias de relleno dérmico el privilegio de administrar Sculptra® se concede a un selecto grupo de médicos estéticos que han cumplido con los requisitos de formación y experiencia de este producto.